*Por Daniel Basteiro, aprendiz de periodista
Documentos TV ha cumplido veinte años. Para celebrarlo, La 2 está emitiendo cinco documentales de producción propia (es decir, que no compran programas hechos en otros países, por otras cadenas) los martes en horario de máxima audiencia: el último lo pudimos ver hace unas horas: “feliz vida loca”, la historia de un fotógrafo que capta amaneceres con su cámara, al tiempo que ahonda en los fundamentos de la felicidad y la infelicidad.
Con toda seguridad, Pedro Erquicia (el caricaturizado responsable del programa) no desayunará con unos grandes datos de “share”. Lo más probable es que quede por detrás de sus principales competidores. Por si fuera poco, un documental de 90 minutos requiere en ocasiones meses de trabajo: documentación, guión, producción, equipos técnicos, montaje… con lo que la redacción coste/audiencia hace de estos formatos casi un lujo asiático.
En pleno debate por el modelo de televisión pública, TVE ha buscado una fórmula comercial con una plantilla y unos métodos que respiran el aire viciado del acomodamiento del funcionariado, la sobredimensión de la plantilla y la falta de competitividad.
Pese al tamaño de la deuda, que se sitúa en torno a 8000 millones de euros (que es, por ejemplo, el dinero que mueve la universidad), y los informes de comités de “sabios” (pdf) la situación se ha vuelto insostenible y sin visos de cambiar.
Hay algunos que proponen una televisión pública, de servicio público, que no tiene que ser líder en todas las franjas. Es más, que no tiene que ser rentable, pero sí bien financiada. RTVE tiene la mayor red de corresponsales internacionales, los medios para hacer la mejor televisión, la posibilidad (muy cuestionada) de formar al tiempo que entretiene. El problema es que puede que esa televisión no venda tanto como otras. Incluso más: puede que esa televisión sea sólo para valientes minorías con lo que el servicio público pasaría a ser cuestionado por caro.
Si bien hay que buscar una televisión que no constituya una sangría para el Estado, que no esté llena de acomodados periodistas, que no sea un instrumento político, cuando hay buenas oportunidades (como las de hoy), la sociedad prefiere hacerse la foto en la llamada “telebasura”, culpando al propio medio de sus carencias más íntimas.
“Feliz vida loca” es el camino geográfico de un fotógrafo por toda España, buscando amaneceres. Ellos son la excusa para la búsqueda de la esencia de la felicidad y el retrato de una sociedad (la española), que pese a tener las necesidades básicas cubiertas, es cada vez más infeliz. El amanecer es la frontera entre la noche y el día, la luz y la sombra, la felicidad y la tristeza.
Desde el marco legal de la autorealización como pueblo o nación, hasta el número de suicidios, el impacto de la depresión, o el goce estético, el fotógrafo va captando instantáneas de personas con las que se encuentra, realidades concretas que forman parte del carrete de su vida.
Tras Documentos TV va Enfoque, presentado por Elena Sánchez, programa de debate que se centra en la financiación de la Iglesia (la semana que viene hablará de eutanasia). Si bien el tiempo televisivo hace que nunca se llegue al fondo, sí se dan algunas pinceladas, de la mano de expertos y algún infiltrado. Una pena que ni el gobierno, ni la Iglesia se hayan querido sumar.
Pero ya no sólo Enfoque. Después viene La Mandrágora (programa dedicado al mundo del teatro), y después… ¡Redes! del característico Eduard Punset. Y antes, La 2 Noticias, el siempre premiado informativo alternativo, y antes Miradas 2. Por oferta que no sea.
Sentar a cuatro “periodistas” frente a un famoso, para desconstruir inteligencia es barato y muy rentable. Hacer televisión de calidad es caro, y no es vista. Por si fuera poco, cuando un programa tiene poca audiencia se bromea, diciendo que sólo La 2 tiene menos cuota de pantalla.
Entre tanto, el nivel cultural de la sociedad sufre de corazón, el de lectura está en cuidados intensivos y el de la televisión ya casi se ha extinguido. La sociedad nos muestra su reflejo más sincero y desesperanzador.
Artículo inicialmente publicado en porsilasmoscas.net