A morte de Xesús síntese en Mondoñedo
Hay menos cantos en la celebración de hoy. Algunas de las partes de la misa se omiten (consagración, aleluya, santo…). Cristóbal, seminarista de nuestra diócesis, preside la celebración más sombría de todas. Las luces están apagadas, y tres personas leen la Pasión. Una cruz entra en la capilla cubierta por una sábana: “aquí está el árbol de la cruz”.
Hoy conmemoramos la muerte de Jesús, y hemos tenido momentos para la reflexión y el acompañamiento, aún en instantes tan duros. Una buena muestra de esto es el “desierto”, clásica actividad de nuestra Pascua Xaove, en la que, guiados por unos textos, procuramos conseguir un encuentro con nosotros mismos y con Dios.
Los participantes no están tan alegres como ayer. La jornada lo requiere. Pero no es que la actividad vaya mal, sino simplemente nos sentimos sobrepasados por los acontecimientos. La jornada está llena de símbolos: la ausencia de la carne en el menú, la decoración austera, la luz tenue, los cantos melancólicos…
Pero tenemos esperanza…



