Definiendo al sacerdote…
*Por Mª Cruz Bello Peón, catequista de la parroquia de Sta. María de Vilalba
Si de repente alguien me pidiera una definición rápida de lo que es un cura, mi respuesta sería: “un tipo al que le patinan las neuronas”. ¿Cómo sino es posible que en medio de la sociedad en la que vivimos haya gente que se comprometa de por vida a hacer un seguimiento absoluto y radical de Cristo? Y es que hoy por hoy, eso de la religión no mola, el compromiso es una palabreja anticuada que sólo aparece en los diccionarios y el darse a los demás…, bueno, hay que estar tarado para hacer eso, oye, o machacas al vecino o el vecino acaba machcándote a ti. Así está la cosa. ¿Exagero? No lo sé, tú piénsalo…
Desde luego, lo que sí tengo muy claro es que un cura es un tipo con un oído muy fino. Un día oyó una llamada y… ¡dijo sí!! y eso ya tiene mérito porque vivimos en un mundo con demasiados decibelios, o si lo prefieres llámale comodidades, pasotismo… y así es muy difícil oír algo. Tío, a lo mejor si bajáramos un poco el volumen, incluso tú podrías oír que te están llamando, ¿por qué no pruebas?
Lo flipante es, ¿sabes qué?, que se les ve inmensamente felices de ser lo que son, así que en realidad las neuronas no les deben de patinar tanto…



