El compromiso siempre es juvenil
Lo primero que se me viene a la cabeza al leer esta pregunta es, sencillamente, que el compromiso juvenil no es una quimera por el simple hecho de que el compromiso siempre es juvenil, o mejor, joven. No se trata de sobrevalorar a la gente joven con esos recurrentes tópicos de si es la esperanza del mundo, el corazón de la humanidad, la sal de la tierra ni nada por el estilo (personalmente todas esas afirmaciones me provocan un profundo escepticismo). Lo que intento decir es que el compromiso hace que la persona se vuelva joven en el sentido de que, tenga 15 o 95 años, abandona ese estado de apatía, dejadez y “esquenosepuedehacernadaísmo” atribuido tradicionalmente a los adultos en oposición a ese mitificado idealismo rompedor de la juventud.
Digo mitificado porque pienso que en nuestra sociedad hay un culto excesivo a la juventud entendida precisamente desde un falso concepto de libertad que elude todo compromiso, cuando en realidad el compromiso es necesario para todas las personas. Porque el compromiso supone mantener la esperanza y hacer cosas para demostrar que el mundo puede ser de otra manera… y eso renueva de tal modo que la edad es un dato totalmente secundario.
En fin, creo que me he desviado un poco del tema con un rollo poco práctico; pero, en conclusión, considero que el compromiso es una necesidad que no depende de los años sino de la capacidad de imaginar, de soñar y de arriesgarse (quizá por eso sea especialmente necesitado por los jóvenes, para no “envejecer” antes de tiempo… y no son los años los que nos envejecen).



