¿Rito o celebración?
“Me aburro en misa”, “La misa no me dice nada” “Este cura es un rollo” y frases parecidas se oyen al hablar sobre la misa y se suele decir que son las respuestas que los jóvenes dan cuando se les pregunta por qué no van a misa.
Sin embargo, dejando un poco de lado el papel del celebrante (que a veces si es responsable único de que la misa sea “un rollo” o tal vez peor de que una se violente al oír la homilía por su falta de caridad cristiana) he pensado muchas veces las razones de esas frases. Tal vez se dicen porque están aprendidas de memoria o porque alguien (a quien se considera más entendido) las dijo una vez, pero reflexionando un poco más creo que no siempre nos paramos a pensar con qué actitud acudimos a la misa. ¿Nuestra actitud interior es la de celebrar en comunidad (lo que esto conlleva) nuestra fe, o más bien es la actitud de “es domingo, tengo que ir a misa”?
Sinceramente, si acudimos a cumplir con un rito la misa tiene que ser un auténtico aburrimiento porque se limita a un señor diciendo unas oraciones y los demás a pensar en lo nuestro. Si se me permite la comparación es como ir a una boda, si vas porque te ves en la obligación para no molestar a los novios, puedes pasar unos ratos divertidos pero resulta un “rollo”: mucha gente que apenas conoces comiendo, hablando, riendo…. sin embargo si acudes porque te alegras del compromiso que los novios van a realizar y quieres compartir con ellos y con su familia ese momento, es otra cosa.
Todo está en nuestra actitud interior, eso creo.



