¿Es necesaria la espiritualidad teilhardiana?
Continuando coa serie sobre Teilhard de Chardin, que centra os estudios do sacerdote José Ramón López Oroza, ofrecémosvos unha reflexión sobre a espiritualidade que non pasa de moda, como a de Teilhard de Chardin.

La espiritualidad Teilhardiana se puede condensar en una sola imagen que nos deje claras sus ideas al respecto. Sin duda la esencia de su espiritualidad viene dada porque todos los cristianos adquiramos seria conciencia de que nuestra vocación de seguir a Jesús exige una total encarnación de su amor a Cristo mediante una dedicación nacida de la fe al progreso humano. Esa es la idea esencial de su espiritualidad.
Ante esta idea, ¿realmente es necesario que los cristianos la sigamos? Evidentemente.
Es de esperar que todos los cristianos vayamos respondiendo al llamamiento de la Iglesia a la renovación viendo la espiritualidad evangélica y paulina en la dimensión total e integral que reveló Teilhard; es decir, “ese tipo de misticismo que le hace a uno buscar a Dios apasionadamente en el centro de toda sustancia y de toda acción.
Dios ya no se encuentra en un más allá, alejado o inalcanzable, sino que es el cercano, el que se hace presente, el que nos acompaña día a día, el que podemos ver reflejado en el rostro de los demás.
También nosotros, al igual que Teilhard, tenemos que hacer un esfuerzo por ver a Dios presente y vivo en nuestro mundo y visiblemente operante.
Quizá, por ello, pueda ser válido suponer que lo que fue increíblemente positivo para una generación, lo pueda ser para sus descendientes, sobre todo, cuando se trata de cuestiones relativas a la humanidad y a su espirituliadad.
La obra de Teilhard fue válida (aunque controvertida) y seguirá siendo válida para quienes se acerquen a ella desde la apertura de mente y de corazón. Cultivar la espiritualidad como un factor de unidad humana real y convertirla en referente para la vivencia mística personal.
Teilhard murió en Nueva York, el 10 de abril de 1955, Pascua de Resurrección. Tres días antes de su muerte, dejó escrito en la última página de su diario un resumen sorprendente de su pensamiento: El Universo está centrado evolutivamente. Cristo es el Centro. Y los tres versículos (1 Co 15,26-28) que anuncian la victoria sobre la muerte.
Creo que demuestran muy bien lo que ha sido su vida, lo que ha querido dejarnos como legado.
Quizás al final de este apartado, la pregunta que nos hacíamos al principio ya esté algo más esclarecida, quizás preguntarnos sobre la espiritualidad de Teilhard y sobre si seguirla en el mundo actual es posible, está fuera de toda duda.
Teilhard nos exhortará a seguir la espiritualidad cristiana, en saber que podemos llegar a Dios realizando nuestra labor diaria.



